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10 dificultades más habituales entre la niñez y preadolescencia -Parte I


10 dificultades más habituales entre la niñez y adolescencia. Parte I
Ningún problema en la crianza de los hijos empaña la felicidad de disfrutarlos. Pero, por qué negarlo, a veces se presentan situaciones que le quitan el sueño a los padres. “No sé qué hacer, el nene no quiere dormir solo”, “Mi hijo es muy solitario, ¿Estará deprimido?”, “¿La nena se niega a estudiar” y “…quiere ponerse de novia: ¿Qué le digo?”, son algunos de los pedidos de auxilio que llegan a quienes consultamos on line.
Distintos profesionales damos respuestas para resolver las 10 dificultades más habituales entre la niñez y adolescencia
1- Control de Esfínteres.
Dejar los pañales es algo que celebra toda la familia, pero qué pasa si un nene de 3 años se resiste a dejar de usarlos.
En el limitado mundo simbólico del niño es difícil ver desaparecer algo de sí mismo. La madre debe introducir el hábito de usar el inodoro como parte de un juego, acompañado por un relato. Por ejemplo, juntos pueden arrojar la caca del pañal en el inodoro. La repetición de este acto probablemente permita que el niño comience a dominar la situación. Además, la mamá le puede decir que pronto llevará la caca al inodoro sin dejarla primero en el pañal; y que va a ser muy importante porque podrá usar sólo pantalones. 
2- Temores NocturnosLa oscuridad, el silencio y la soledad evocan la ausencia de los padres, angustia y potencia los miedos. En ocasiones, los chicos no pueden superar esta situación y acuden a la habitación de mamá varias veces en la noche.
Para entregarse al sueño un niño debe poder estar solo. Pero, si teme a la soledad, buscará seguridad con sus padres. Una forma de ayudarlo es levantarse y acompañarlo hasta que pueda enfrentar el miedo. Y si no lo logra, es preferible ubicar un colchón en la habitación de los padres antes de que él duerma en la cama de ellos. También es importante que el chico exteriorice las imágenes que lo acechan. Con preguntas, los padres pueden ayudarlo a relatarlas. Un dibujo puede ser un buen recurso; permite que aquello que está sólo en la imaginación sea visto por otros. Incluso, después de varios dibujos, se podrá intentar romper la imagen.
Otro consejo: darle al chico un juguete o una carta de la madre, como compañía en la cama.


3-Mala Conducta
Ser rebelde no es malo, es parte del proceso de afirmar la personalidad. Pero, a veces, los chicos tienen problemas de conducta en el colegio -aunque buenas notas- y, en casa, son groseros.
Las travesuras en el colegio deben ser resueltas por las autoridades del colegio, dentro de sus normas habituales. Y los padres deben ayudar a que el niño acepte los límites y sanciones escolares. Respecto al vocabulario, es importante transmitirle con claridad cuáles son las palabras que no debe utilizar con sus familiares. Hay que ser firmes, pero no violentos en esto. Los niños desean ser grandes y cuestionan la autoridad de sus padres, pero si éstos no rechazan su responsabilidad de criarlos ni pierden la paciencia ni el cariño, ellos comprenden a la larga que hay una medida para su rebeldía. Es bueno decirles que es positivo pensar diferente y querer cambiar las cosas, pero que deben pensar cómo hacerlo dentro de los límites que la sociedad -la escuela, por ejemplo- impone; de lo contrario, ellos son los que pierden al ser sancionados. Por el lado del vocabulario, no es mala idea buscar juntos palabras alternativas para expresar su malestar sin ser groseros.   
4- Integración
No siempre es fácil hacer amigos nuevos y hay chicos que se quejan porque sus compañeros los rechazan.
A veces el deseo de agradar juega en contra, porque el chico se pone demasiado a disposición de los otros, cediendo en juegos, juguetes y relatos. Es un tema de cuidado, por eso conviene ayudarlos a lograr su autonomía de acción y de pensamiento. Un comienzo puede ser invitar compañeritos a casa y observar lo que sucede. No esta mal ayudar a los chicos a seducir amigos. Por ejemplo, preguntarle si quiere invitarlos a tomar la merienda, hacer una torta o realizar un juego en grupo. Pero es la nena o el nene el que debe decir qué hacer con sus amigos. Luego, se le puede preguntar al niño cuál de sus compañeros prefiere y eso puede dar una idea de lo que él desearía de sí mismo.
5-Y ¿Si se  niega a estudiar?
Hay chicos que se resisten a ser independientes y a tener obligaciones. Por ejemplo, un nene de 10 que no quiere hacer los deberes.
Construir independencia exige paciencia.
Es importante que el nene entienda qué las sanciones y notas son para él y no para mamá o papá.
De todas maneras, a los 10 años aun se está en edad de ser asistido en el estudio; son pocos los chicos totalmente responsables.
Pero ya conocen sus obligaciones; si tienen o no tarea, por ejemplo. También, que no es lo mismo hacerla que no hacerla.
Para ayudarlos se puede hacer un trato.
Primero, hablarles de las ventajas de adquirir autonomía y de no tener a mamá metida todo el tiempo en sus cosas; también, de las desventajas: que dejarán de ser chicos y que los triunfos y fracasos son propios.
Luego, decirles que a sus padres les da pena que dejen de ser pequeños, pero que es parte de la vida. Y preguntarles si están dispuestos a hacer un trato para comenzar a crecer.
Otra estrategia es dejar de mirar sus cuadernos, y decirles que se los seguirá ayudando pero que ellos deben avisar cuando es necesario.
Al mismo tiempo, hay que hablar con la maestra y decirle que se tomara esta medida por una semana; así, si la docente ve que el niño nunca hace sus deberes puede avisar por nota.
De este modo, es la escuela la que exige la responsabilidad del chico y la presencia de los padres, y no la desesperación de éstos. No está mal recompensar el crecimiento. Y es importante que el padre participe, al menos revisando sus carpetas. Además, conviene indagar qué otros aspectos se niega a aceptar, porque a veces la negativa a estudiar puede ser el rechazo a cosas que no se atreve a contar. 



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LENGUAJE

Se llama lenguaje a cualquier tipo de código semiótico estructurado, para el que existe un contexto de uso y ciertos principios combinatorios formales.
Existen contextos tanto naturales como artificiales.
El lenguaje humano se basa en la capacidad de los seres humanos para comunicarse por medio de signos. Principalmente lo hacemos utilizando el signo lingüístico. Aun así, hay diversos tipos de lenguaje.
El lenguaje humano puede estudiarse en cuanto a su desarrollo desde dos puntos de vista complementarios: la ontogenia, que remite al proceso de adquisición del lenguaje por el ser humano, y la filogenia.
El lenguaje humano se debe a adaptaciones evolutivas que se dan exclusivamente en seres humanos de la especie Homo Sapiens.
La conducta lingüística en los humanos no es de tipo instintivo sino que debe ser adquirido por contacto con otros seres humanos. La estructura de las lenguas naturales, que son el resultado concreto de la capacidad humana de desarrollar lenguaje, permite de comunicar ideas y emociones por medio de un sistema de sonidos articulados, de trazos escritos y/o de signos convencionales, por medio de los cuales se hace posible la relación y el entendimiento entre individuos.
El lenguaje humano permite la expresión del pensamiento y de exteriorización de los deseos y afectos.

BEBÉS bajo el AGUA

Mi VENTANA al MUNDO

15 frases de PAULO FREIRE

  • 1-Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho 2- Mi visión de la alfabetización implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado 3- Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos y su autonomía 6- Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad 7- Enseñar exige saber escuchar 8- Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra 9- Nadie es, si se prohíbe que otros sean 10 -No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión 11- La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación 12-- Decir la palabra verdadera es transformar al mundo 13- Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa 14- El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación 14- El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas 15- Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra

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