Dale ReTWITT

Google+ Badge

sábado

CULTURA, EDUCACIÓN Y VALORES: Cualquier cosa que esto signifique


En su libro titulado “EDUCACIÓN Y CRUCE DE CULTURAS” Antonio Monclús menciona la gran diversidad de usos que en el lenguaje de hoy da al termino CULTURA, ampliando con ello de forma importante su significado.
Literalmente y de acuerdo a la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA LENGUA, cultura significa “Conjunto de modos de vida y costumbres de una época o grupo social”, y como todos sabemos, la EDUCACIÓN cumple una vieja costumbre de acompañar incondicionalmente a la CULTURA, procurando adaptarse a los cambios sociales, los nuevos modos de vida y especialmente a los grandes avances en materia de conocimiento.
Sin embargo, pensando en términos más conservadores, podremos afirmar que la educación es la “puerta a la cultura”.
Esta puerta nos muestra cómo es que en cada época de la humanidad, los modos de educar o los modelos educativos (utilizando un lenguaje más moderno), han sido reflejo de esa cultura.
Costumbres, tradiciones y creencias de cada época definían cómo debía de ser la forma de educar a los niños y a los jóvenes en sus respectivas sociedades. Así sabemos ahora que en tiempos medievales la enseñanza solía ceñirse a los muros de la escuela, siendo el maestro quien ejercía la principal función y la enseñanza era básicamente magistral (del magisterio). La transmisión del conocimiento garantizaba la conservación del “saber”: aprender para repetir y repetir para conservar, y así seguir repitiendo lo aprendido, generación tras generación.
Hay quienes afirman que desde esa lejana época y hasta mediados del siglo XX, hubo relativamente muy pocos cambios sobre las ideas de cómo “educar”, considerándose que por años y siglos la educación consistió en conservar y mantener los valores y acervo del pasado, cayendo irremediablemente, en la repetición estéril de lo ya conocido.
Sin embargo, los cambios gigantescos que han sufrido las distintas sociedades del mundo durante la segunda mitad del siglo XX, cambios provocados por las condiciones presentadas en el mundo occidental después de la segunda guerra mundial, cuando se dan inicia fuertes cuestionamientos sobre las formas de organización social, de participación política y del dogmatismo ideológico; aunado todo ello al despliegue de la ciencia y la tecnología, han provocado importantes transformaciones en las distintas culturas que nos obligan a replantear los paradigmas educativos vigentes.
Una de estas nuevas ideas que se han posicionado de forma importante en los sistemas educativos modernos, es la importancia del vínculo formado por sociedad-familia-escuela. Esta idea ha traspasado los muros escolares, para reconocer que durante toda su vida, el individuo “aprende” en el espacio social de la comunidad a la que pertenece, y que por ello esa comunidad en conjunto debe asumir la responsabilidad de la educación de sus miembros.
La familia es el primer lugar donde se produce la educación, y como tal, su relación con el sistema educativo resulta indispensable. Tenemos muy claro hoy que se debe promover un diálogo auténtico entre padres y maestros para que esto fortalezca el desarrollo armonioso de los niños para que se logre complementar una educación de calidad.
Pero las familias junto con toda la sociedad, están sujetas a profundas y permanentes transformaciones por lo que la respuesta educativa se convierte en un fenómeno complejo de implicaciones políticas, sociales culturales y epistemológicas. La nueva educación debe entonces aprender a ser cambiante como una condición de “supervivencia” para los individuos y sus grupos sociales.
La educación debe hoy integrar también todos los medios de la comunicación y del desarrollo cultural, científico y tecnológico para la formación del hombre y de la mujer del mundo moderno. La educación se convierte así en una construcción continua de la persona humana, de sus saberes y de sus aptitudes.
¿Cuáles serían entonces los valores que una sociedad debe mantener en su proceso educativo que le permitan adecuarse a una nueva “cultura mundial”?
Sin duda la respuesta debe ser dada de formas diversas
• Los valores culturales de cada país (considerando un modelo educativo nacional).
• Los valores de cada comunidad (de acuerdo a sus creencias, tradiciones y costumbre que quieran y puedan ser conservadas).
• Los valores de cada familia que debe considerar lo que sea valioso y funcional para su núcleo familiar.
• Los valores personales de cada individuo que considere la necesidad de auto-potenciarse para competir, producir y adaptarse a un mundo cambiante.
Faltaría aquí agregar otra respuesta importante que consideren las necesidades mundiales de los valores educativos, partiendo de la realidad de que ahora vivimos en una aldea global. Por esta razón, la educación de cada nación, deberá compartir valores comunes como la continuidad educativa a lo largo de la vida, el estar abierta a los cambios de la tecnología y las ciencias; buscar la equidad para todos los niños del mundo sin importar razas, credos, niveles sociales ni económicos, ni género ni capacidades distintas, y para promover con todo ello, la tolerancia y el respeto a la diversidad de la raza humana.
ANA SCHWARZ
ana.schwarz.g@gmail.com

3 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho.

    Le encuentro solo un problema, que es el dichoso concepto discutido y discutible de que es nación, en referencia a la territorialidad.

    Esto condicionaría mucho las culturas. Serían subucltutras de una cultrua madre o bien serian cultuuras propias en si mismas . Esa seria una buena reflexion.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Interesante reflexión. Echo en falta los valores culturales inherentes a la lengua materna, que no siempre se corresponden con la comunidad o país.

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Estimada Ana

    no se puede colapsar la historia de la edad media hasta el siglo veinte, como si de un plumazo se borrara la diversidad cultural de tiempo y lugar ¡El dinamismo de la cultura no empieza en el siglo XX! sería bueno revisaras historia de la educación, por ejemplo en México los exelentes trabajos de Pilar Gonzalbo y Dorothy Tanck

    saludos, @el_lur

    ResponderEliminar

LENGUAJE

Se llama lenguaje a cualquier tipo de código semiótico estructurado, para el que existe un contexto de uso y ciertos principios combinatorios formales.
Existen contextos tanto naturales como artificiales.
El lenguaje humano se basa en la capacidad de los seres humanos para comunicarse por medio de signos. Principalmente lo hacemos utilizando el signo lingüístico. Aun así, hay diversos tipos de lenguaje.
El lenguaje humano puede estudiarse en cuanto a su desarrollo desde dos puntos de vista complementarios: la ontogenia, que remite al proceso de adquisición del lenguaje por el ser humano, y la filogenia.
El lenguaje humano se debe a adaptaciones evolutivas que se dan exclusivamente en seres humanos de la especie Homo Sapiens.
La conducta lingüística en los humanos no es de tipo instintivo sino que debe ser adquirido por contacto con otros seres humanos. La estructura de las lenguas naturales, que son el resultado concreto de la capacidad humana de desarrollar lenguaje, permite de comunicar ideas y emociones por medio de un sistema de sonidos articulados, de trazos escritos y/o de signos convencionales, por medio de los cuales se hace posible la relación y el entendimiento entre individuos.
El lenguaje humano permite la expresión del pensamiento y de exteriorización de los deseos y afectos.

BEBÉS bajo el AGUA

Mi VENTANA al MUNDO

15 frases de PAULO FREIRE

  • 1-Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho 2- Mi visión de la alfabetización implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado 3- Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos y su autonomía 6- Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad 7- Enseñar exige saber escuchar 8- Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra 9- Nadie es, si se prohíbe que otros sean 10 -No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión 11- La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación 12-- Decir la palabra verdadera es transformar al mundo 13- Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa 14- El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación 14- El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas 15- Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra

De impacto

QUIEREME COMO SOY